La diferencia entre liderar y no liderar, entre un buen y mal liderazgo o un buen y un mal líder, en una crisis recae en la capacidad de influir de forma positiva en el equipo, inspirar calma y buscar soluciones juntos. No liderar significa evadir la responsabilidad, reaccionar sin reflexión o ignorar el bienestar del equipo, lo cual afecta directamente a la confianza y el compromiso.


